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Fruiters d’un Temps: Campaña de recuperación y distribución de árboles frutales tradicionales

Tradicionalmente, las Baleares han sido islas que han destacado por su riqueza en variedades de árboles frutales*. Sin embargo, en las últimas décadas los sistemas de producción industrial han favorecido la entrada de nuevas variedades foráneas, basadas en la productividad y en detrimento de la calidad, que han apartado del mercado lasvariedades tradicionales, de mayor valor organoléptico y mejor adaptadas al medio.

 

Conscientes de esta situación, y ante la imposibilidad de poder comprar variedades tradicionales de frutales isleños en los viveros comerciales, desde Slow Food Illes Balears iniciamos el proyecto Fruiters d’un Temps en enero de 2008.

Fruiters d’un Tempses una campaña derecuperación y distribución de frutales tradicionales de las Baleares (en alto riesgo de erosión genética y desplazados del mercado), que en 2010 llegó a su tercera edición.

 

Con el apoyo de una de las máximas autoridades en variedades vegetales locales y con la colaboración de uno de los último viveristas productores de frutales locales, brindamos la posibilidad deadquirir bajo pedido árboles de un catálogo de 159 variedades de frutales. La persona interesada debe esperar un año, tiempo necesario para su injerto y desarrollo. Los encargos se realizan a través de nuestra página web o enviando el formulario por correo postal.

 

A las 15 especies y 117 variedades que ofrecimos en la edición anterior, en 2010 añadimos 42 nuevas variedades: 2 manzanos, 1 peral y 10 higueras, además de 4 nuevas especies de frutales: 1 encina, 7 cítricos, 11 almendros y 10 viñas. Así que ya son 159 las variedades que, entre todos, estamos recuperando.

La elección de las especies del catálogo no responde a un solo criterio.

Las variedades que se ofrecen son interesantes por sus características de cultivo, fecha de maduración, adaptación al medio, calidad organoléptica y excelencia gastronómica.

 

Las especies nuevas, que aparecen en la tercera edición del catálogo, tienen en común que su presencia es habitual en nuestros campos. En general, no faltan encinas, cítricos, almendros y viñas, pero casi todas las nuevas plantaciones son de variedades foráneas. La encina sufre las consecuencias de un total desconocimiento, puesto que las castas dulces son muy aptas para el consumo humano.

 

Gran parte de estas variedades recuperadas se encontraban en una situación de no retorno. Además, en base a esta colección, la Conselleria de Agricultura del Govern Balear, a través del IRFAP (Institut de Recerca Agrària i Pesquera), ha creado un banco experimental de árboles frutales en la finca agrícola Sa Canova, en Sa Pobla(obra social Sa Nostra).

 

-Enlace a Formulario online FRUITERS D’UN TEMPS III

 

Una enorme biopersidad en juego

 

*Las Islas Baleares reúnen unas condiciones óptimas para el cultivo de frutales. He aquí apenas una muestra de la biopersidad frutícola local, en la que encontramos:

 

  • 251 variedades de higueras

  • 160 variedades de almendros

  • 70 variedades de manzanos

  • 50 variedades de ciruelos

  • 40 variedades de perales

  • 22 variedades de albaricoqueros

  • 18 variedades de cerezos

  • 12 variedades de algarrobos

  • 8 variedades de olivos

  • 7 variedades de naranjos

 

Además de la pérdida de variedades, la agricultura de las islas sufrió el impacto del boom turístico de los años 60, que conllevó el abandono de los cultivos y del campo como medio de vida. A estas penosas circunstancias todavía hay que añadir la bajada de los precios que han sufrido los productos agrícolas en las últimas décadas. El almendro ejemplifica muy bien todo este proceso: cada vez son más los campesinos que ya no recogen la almendra y más los almendros que están desapareciendo; el precio de la almendra hace 30 años era de 5 € el kilo, mientras que hoy es de 1,5 €. Esta situación insostenible del mercado deriva inevitablemente hacia una pérdida de biopersidad agroalimentaria imparable, con su consecuente repercusión en el paisaje, el mundo rural y la cultura gastronómica.

 

Por ello, entre todos debemos trabajar para que este valioso patrimonio agroalimentario retorne a nuestros paisajes, a nuestros mercados y a nuestra mesa.

 

+ info:

-Banco experimental de higueras Son Mut Nou

www.sonmutnou.com

-Prensa: Artículo El Pais, FRUITERS D’UN TEMPS - PDF

 

 

 

 

 



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